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Entrevista a Manuel Barrera, Maestro del arte de la colombofilia

giovedì 1 dicembre 2005
Gustavo Q.P.

En plenas fiestas de La Naval, sábado día 8 de octubre, en horas del mediodía, nos aproximamos acompañados por Francisco Alemán, a la casa donde se encuentran ubicados los palomares de D. Manuel Barrera.
Ya en la calle Tecén, frente a las alfombras que en algunas horas pisará Nuestra Señora de La Luz, se encuentra el que para muchos representa un libro abierto y una persona que por donde pasa, deja ganas de que vuelva a pasar.
Colombófilo con innumerables títulos en sus vitrinas, juez nacional, maestro del estándar y conocedor del idioma de las mensajeras son calificativos que nos pueden llevar a la misma persona. Pero en palabras de quienes lo conocen bien, abundan los adjetivos que lo identifican como una persona honesta, sincera, que no esconde nada a nadie y que siempre guarda a quien le quiere escuchar innumerables lecciones de buen colombófilo.
D. Manuel Barrera de 65 años de edad nació en el barrio más popular y carismático de Las Palmas de Gran Canaria, La Isleta. En él ha permanecido prácticamente durante toda su vida y en él ha cosechado y recogido lo que cualquier aficionado busca para culminar su carrera colombófila, admiración y satisfacción por el trabajo bien hecho.
D. Manuel Barrera

A Manuel Barrera el gusanillo de las palomas mensajeras le contagia a muy temprana edad. Sin ánimos de vacunarse contra los efectos de la afición, a los 4 años edad, Manuel cuenta que tenía unas plumas que guardaba con recelo y que de cuando en cuando, las ponía a volar, llegando incluso a ir a casa de la vecina a buscarlas.
Con el tiempo, un vecino del barrio, le regala la primera paloma, a la paloma la denominó “La Chimijika”. Como a todos nos pasa, aunque sean muchos los años que trascurran y miles las palomas que pasen por nuestras manos, la primera, guarda en cada uno ese recuerdo especial. Y Manuel Barrera no es distinto, “La Chimijika” sigue estando en su memoria con mucho cariño.
Entre sus recuerdos, Manuel cuenta que cuando sus vecinos viajaban palomas, todos los conocidos y cercanos participaban de la suelta pasándose de una azotea a otra una caja de fósforos donde guardaban las anillas de concurso para ser comprobadas en el reloj. De esta manera, Manuel palpaba muy de cerca lo que posteriormente iba a marcar su vida y su pasión. Entre azoteas y con la mirada atenta de un niño se escribía las primeras experiencias de quien hoy es un Maestro en el arte de la colombofilia.
Entorno a 1961, Manuel se afilia a la Sociedad Colombófila “La Paloma Mensajera” situada en el mismo barrio de la Isleta. D. Manuel recuerda ese momento ya que coincidió con su ingreso en el Servicio Militar Obligatorio. Recuerda que por entonces su madre se hizo cargo de pagar a plazos de una derrama para que el Club pudiese adquirir un nuevo local social.
Manuel ha ido compaginando su pasión con otras aficiones muy propias de los lugareños del barrio de la isleta, la pesca tanto submarina como la de altura, el boxeo, el fútbol,…y de forma especial la lírica. Pero mientras ocupaba el tiempo en cada una de ellas, sus palomas siempre han estado en su palomar y en sus sueños de cada día.

Sus primeras mensajeras con las que se inició en la competición, eran mayoritariamente palomas recuperadas o palomas que los barcos traían de alta mar. Con ellas Manuel empieza a trabajar en lo que para él representa uno de los mayores retos de la colombofilia, la reproducción, la colombicultura.

D Manuel Barrera encariñando a las palomas
Sabiendo el fenotipo que busca, experimenta año tras año, mejorando considerablemente la morfología de los primeros ejemplares, dando muestra con ello de su capacidad para sacar lo mejor de la especie.
Años más tarde y de mano de los mejores colombófilos de la isla de Tenerife, introduce en su palomar la línea de palomas que en la actualidad le ha dado las mejores satisfacciones y por la cual es reconocido. La línea Sion es la base de su palomar. Una paloma fuerte, de gran expresión y con una calidad de pluma muy significativa. En esta línea Manuel reconoce la atleta del aire que busca.
Desde entonces su palomar es un laboratorio en el que año tras año mejora cada característica de la paloma. Para ello Manuel nunca ha practicado la consaguinidad.
En distintas ocasiones, D. Manuel Barrera, habla de la paloma mensajera como la única ave con morfología atlética, hecha para competir, un ave no planeadora sino remera capaz de realizar treinta y seis mil batir de alas cada hora. Un ave acostumbrada a volar sobre tierra y no sobre mar, por lo tanto un animal el cual hay que conocerlo en profundidad, conocer su anatomía y las funciones de cada una de sus partes para poder buscar sus limitaciones y mejorarla.


Personas significativas que le “apadrinaron” en sus comienzos.
Si tengo que enumerar,.. Son muchas de las personas que he podido sacar aspectos muy positivos, entre ellas fundamentalmente de la isla vecina de Tenerife. Un conjunto de colombófilos que forman parte de la universidad colombófila, entre otros; Ricardo Alduan, Joaquín García, Juan Carrillo, Francisco Peña, Martín García… todos ellos me aportaron grandes conocimientos…

Colombófilo que haya supuesto un referente para usted.
José Ramírez, Pepe Ramírez, como él no ha habido nadie. Pepe ha sido un gran conocedor del fenotipo de la paloma. Era un gran colombófilo de competición y un gran colombicultor. Un colombófilo completo.

Conjunto de palomas

Los primeros años de competición.
Por entonces ocupaba generalmente los puestos de mitad de la tabla de clasificaciones. El Club la Paloma Mensajera tenía muchos socios, llegando incluso a rondar los 130 socios de media. Esto dificultaba mucha la competencia ya que además por entonces sólo puntuaban las primeras veinte palomas. Por tanto las posibilidades de estar entre los primeros estaban en manos de los grandes campeones del momento.
Como anécdota recuerda las ocasiones que compañeros de sociedad y amigos de Barerra se desanimaban al ver que en las “series individuales” les tocaba el número 120 o mayor. Entre ellos comentaban entre bromas que había que esperar las palomas mientras escuchaban el “carrusel deportivo” (las series individuales consistían en soltar las palomas de cada palomar con un tiempo intermedio, y para ello se repartían números que situaba a suerte el orden de suelta)


En su trayectoria ¿Ha tenido que comprar alguna paloma?
No, ni he tenido que comprar ni he querido vender. Cada año crío más de 80 pichones, muchos para regalos.

D. Manuel y D. Francisco Alemán
Imagínese que nos acercamos a un palomar desconocido, el dueño se acerca a usted. En la mano derecha tiene una paloma y en la izquierda su pedigrí.
Tenemos ante nosotros el fenotipo, la paloma, y el genotipo, que nos lo describe su pedigrí. Antes que nada hay que coger la paloma, sólo así podemos apreciar su morfología, los detalles del ala, de su musculatura, su equilibrio, la suavidad del plumaje,… Un colombófilo debe conocer la paloma como atleta, sólo así podrá apreciarla y sacar lo mejor de sí. Todos sabemos reconocer una buena paloma en su morfología, nos falta limar los detalles.
Su genotipo, no se ve a simple vista, los genes lo guarda la paloma, no se ven a simple vista. Debemos de observar y estudiar lo que realmente podemos tocar, la paloma.
Al referirse al pedigrí, Barrera comenta, “el papel lo aguanta todo…”

Manuel no considera que los éxitos colombófilos cosechados sean su mayor satisfacción. Al preguntarle por ello, nos remite a la amistad que mantiene con toda la familia colombófila canaria. Sus recuerdos, al pensar en ello, le llevan a la expresión de amistad que le ofrecieron sus compañeros al ser homenajeado. Para él, todo un orgullo. Para el resto, muy merecido.

Dejamos aquí la primera parte de la entrevista con Manuel Barrera.

De esta primera visita nos llevamos la experiencia de un hombre que por encima de la colombofilia como deporte, disfruta de la paloma, disfruta de la relación que se genera entre él y su colonia, disfruta de los detalles que para muchos nos pasan desapercibidos pero que forman parte de la querencia de nuestra mensajera al palomar.
Como comenta Manuel, antes de cualquier sistema para la competición la paloma tiene que hacerse al palomar, querer a su dueño,.. y sin duda sólo hay que presenciar el feedback que existe en su palomar con su dueño para reconocer uno de sus grandes secretos.
En la segunda parte de la entrevista profundizaremos en el quehacer diario, en la preparación antes de la competición, en los tratamientos utilizados, etc.

Canariaslofts.com


Agenda
  • Sábado 03/12/2005 18:00
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    Puesta en on-line del sitio web.
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Entrevista

Juan Carlos Herrera forma parte de la elite de los Fondos y Grandes Fondos en Canarias. Tras años de trabajo, constancia y selección, ha logrado engrandecer en canarias la líneas de palomas mundialmente famosas de los Hermanos Brugemann. A principios del año 2000 Juan Carlos decide dar un paso cualitativo en la calidad de su palomar y decide introducir la citada línea.

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